El Miércoles de Cenizas marca el inicio de la Cuaresma, un período de 40 días de preparación espiritual para la celebración de la Semana Santa y la Pascua, que se observa en la tradición cristiana alrededor del mundo. Este año, fieles de diversas comunidades en Venezuela se congregan en iglesias y parroquias para participar de la ceremonia de imposición de cenizas, un rito simbólico de conversión, humildad y reflexión.
Este día tiene un profundo valor religioso y espiritual. Durante la celebración, los sacerdotes colocan cenizas sobre la frente de los fieles en forma de cruz, mientras pronuncian la frase: “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás” o “Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.
Este gesto simboliza el reconocimiento de la fragilidad humana, el arrepentimiento por los errores y la invitación a la renovación interior, alentando la práctica de la caridad, el ayuno y la oración durante la Cuaresma.
El Consejo Nacional para las Personas con Discapacidad (Conapdis) enfatiza que la Cuaresma es un período de reflexión y renovación de valores que fortalecen la cohesión social, la solidaridad y el respeto hacia la diversidad humana. En este contexto, se hace un llamado a todas las instituciones y ciudadanos a fomentar la inclusión y garantizar entornos accesibles, donde todas las personas puedan ejercer su derecho a participar plenamente en la vida espiritual y comunitaria.
Iglesias y parroquias también organizan charlas, misas y encuentros comunitarios que destacan la importancia de la transformación espiritual y el fortalecimiento de los valores cristianos en la vida cotidiana.
El Miércoles de Cenizas forma parte de una tradición que se remonta a los primeros siglos del cristianismo, consolidándose como un recordatorio anual del arrepentimiento y la preparación para la Pascua. Su práctica refuerza el sentido de comunidad, fe y compromiso personal en todos los niveles de la sociedad.
El Miércoles de Cenizas no solo marca el inicio de un período litúrgico, sino que también invita a la introspección, la humildad y la renovación de la esperanza, valores que fortalecen tanto la vida espiritual como el vínculo entre los miembros de la comunidad.
El Conapdis reafirma su misión de construir una sociedad más humana e inclusiva, donde los valores de humildad, solidaridad y respeto por la diversidad sean practicados y celebrados por todos.
