Caracas – Se cumplen 34 años del acontecimiento que partió la historia contemporánea de Venezuela en dos: la rebelión cívico-militar del 4 de febrero de 1992. Liderada por el entonces Tte. Cnel Hugo Chávez Frías, esta fecha, conocida como el «4F» o el Día de la Dignidad Nacional, trasciende el ámbito militar para convertirse en el símbolo del renacimiento de la esperanza para los sectores más vulnerables del país.
Para el pueblo venezolano, el 4F representa el «Por Ahora» que se transformó en un «Para Siempre» en la lucha contra la exclusión. Pero, ¿qué significa este hito específicamente para las personas con discapacidad?
Antes del proceso iniciado por Hugo Chávez tras la rebelión del 4F, las personas con discapacidad en Venezuela eran un sector «invisible». Relegadas al modelo médico-asistencialista y a menudo confinadas al hogar o a instituciones de caridad, no eran sujetos de derecho, sino objetos de lástima.
El espíritu de justicia social que impulsó el 4F fue el mismo que, años más tarde, se cristalizó en la Constitución de 1999 y, posteriormente, en la creación de instituciones como el Consejo Nacional para las Personas con Discapacidad (CONAPDIS) y la Misión José Gregorio Hernández, ambas instituciones lideradas por Soraida Ramírez Osorio. Por primera vez en la historia republicana, la discapacidad fue reconocida como un tema de Derechos Humanos y rango constitucional.
El comandante Chávez, imbuido del ideal bolivariano que motivó el 4F, entendió que no podía haber revolución sin la inclusión plena de quienes tienen alguna discapacidad. Fue su sensibilidad humana la que permitió que hoy, 4 de febrero de 2026, miles de venezolanos cuenten con una Ley para Personas con Discapacidad, con prótesis, ayudas técnicas y, sobre todo, con el respeto de una sociedad que reconoce sus capacidades.
Hoy, al conmemorar esta fecha, las personas con discapacidad no solo recuerdan una rebelión militar, sino el nacimiento de su propia voz. El 4F simboliza la ruptura de las cadenas de la indiferencia. Significa que la accesibilidad universal, la educación inclusiva y la inserción laboral no son concesiones, sino conquistas de un proceso que tuvo su génesis en aquella madrugada de 1992.
Desde el Consejo Nacional para las Personas con Discapacidad y la Fundación Misión José Gregorio Hernández, el 4F se celebra trabajando. Se celebra con el sistema «Conapdis 2.0», con diplomados de formación y con la convicción de que la Suprema Felicidad Social concepto bolivariano rescatado por Chávez es el norte irrenunciable de la patria.
El 4 de febrero es, en esencia, el día en que las personas con discapacidad dejaron de estar al margen de la historia para convertirse en protagonistas del destino de Venezuela.
«Dentro de la Revolución, todo; fuera de la Revolución, nada».

